Informantes: Paulino Herrera, Manuel Martínez, Miguel Cano  y Diego Morenos.

Localización: Segura de la Sierra.

No es infrecuente la asociación de ritmos diferentes, de bailes diversos en el repertorio de nuestras danzas tradicionales; cabe citar como ejemplo máximo la existencia de los «rondones», piezas cantadas y bailables en parte, formadas por la sucesión ininterrumpida de un romance (de tema diverso: bíblicos, antiguos, de autor culto o de cordel) seguido de jota y seguidilla. Famosos son los de la provincia de Avila: Mijares, Piedralaves y Candeleda.

En Segura de la Sierra, mejor dicho, en toda la comarca, ejecutan estas piezas, que comienzan con un número variable de seguidillas tras las cuales se intercala la jota, sin solución de continuidad, para finalizar con la última seguidilla.

Es esta danza, la seguidilla, una de las más representativas de entre las españolas, remontándose sus orígenes al siglo XVI en la región manchega. Ha dado lugar a numerosas variantes algunas de las cuales adquirieron hace tiempo personalidad propia: así en el siglo XVIII una variante de Andalucía occidental produjo las sevillanas mientras que en la zona oriental la evolución quedaría jalonada por variantes previas muy peculiares, como la de Segura de la Sierra en Jaén, la de Huéscar en Granada, para un poco más al este, ya en la provincia de Almería (María, Vélez-Rubio, Chiribel), avanzar en su diferenciación dando lugar a las parrandas.

Con respecto a la jota hay que destacar en primer lugar su enorme grado de difusión: en la práctica totalidad de España se puede identificar como danza tradicional; desde Galicia, donde la llaman brincaderia, hasta Cataluña, pasando por Asturias, Castilla, Andalucía aparte, lógicamente, Aragón. En Jaén alcanza un gran número de variantes que se encuentran casi siempre como danza individualizada, aunque en ocasiones, como la aparece en la grabación, se asocia a la seguidilla.

Seguidillas con Jota
Seguidillas con Jota
or tus piernas arriba,
voy como un topo
y en llegando a la pila
mojo el «guisopo»
En el culo del arca,
tengo una cosa:
una cabeza de ajos
gorda y hermosa.
A tu madre la he visto
en la bodega,
como estaba borracha
ya no se acuerda.
La mujer chiquitica
tiene tres faltas:
barrigona, tetona,
corta de patas.
¡Ay que me ha dado!…
una «patá» un mosquito
recién herrado,
mira niña
lo que me han dado.
romancededonbueno