Informantes: Segundo Alba Olivas, Francisco Muñoz Ortiz.
Localización: Cortijos Nuevos.

Desde muy antiguo el hombre ha sentido la necesidad de acompañarse en el trabajo de diferentes cantos que lo hagan más llevadero, bien sea para acompañar la soledad del pastor en la sierra o bien para romper la rutina del rulo girando en la era.

Desde quien opina que su origen pudo estar relacionado en principio con gritos rítmicos que produjeran el efecto fisiológico de fijación del tórax ante grandes esfuerzos, hasta los que opinan a favor de razones puramente lúdicas, el hecho cierto es que la práctica totalidad de las faenas tradicionalmente efectuadas en el medio rural poseen su correspondiente canto o grupo de ellos: coplas de matanza, de acribar, gañanas, de siega, de trilla, de varear, etc.
Las que se ofrecen en esta grabación son de siega y labranza, siendo recopiladas en Cortijos Nuevos (Jaén).

Coplas de laboreo

En el «rollo lo harto un nío»
se ha criado una mozuela
que lleva cincuenta clavos
por hincarle una tachuela.
Si yo supiera la vera
donde está mi segaor
con el pañuelillo fuera
a limpiarle la sudor.
Aunque soy labrador nuevo
a «naide» le tengo envidia,
me atrevo a sacar besana
en los pechos de mi niña.

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